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¿Quién tiene OCD?

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¿Quién tiene OCD?

Alrededor del 2.5% de la población (6.6 millones de personas) desarrolla el trastorno obsesivo-compulsivo (Obsessive-Compulsive Disorder, OCD) durante su vida. En otras palabras, el OCD es un problema al cual se enfrentan muchas personas. ¡No está solo! El OCD es un trastorno que afecta a personas de todas las profesiones y condiciones sociales.

Usted no “hizo” nada para padecer OCD. Es decir, no es su culpa. Es probable que el OCD sea una conducta hereditaria. Las investigaciones demuestran que las personas que tienen OCD también tienen un familiar que lo padece.

El OCD es un trastorno neuropsiquiátrico, “una cuestión cerebral”. Mediante las exploraciones cerebrales, se ha demostrado que el cerebro de las personas con OCD actúa de manera diferente del de quienes no padecen este trastorno.

¿Qué es el OCD?

Algunas personas piensan que padecer OCD es como tener “hipo” en el cerebro. No sabemos realmente por qué el hipo está ahí, pero podemos intentar hacer que el hipo desaparezca.

Los síntomas pueden comenzar en la infancia, aunque muchas personas comienzan a desarrollarlos aproximadamente a los 19 años.

Un poco más del 50% de las personas con OCD son mujeres.

El OCD tiende a ser un trastorno que se desarrolla gradualmente. Sin embargo, algunos casos se desarrollan muy rápido y sin advertencias. A veces, las personas no se dan cuenta de que tienen OCD hasta que escuchan hablar o leen acerca de este trastorno.

Es posible que algunas personas no se den cuenta de por qué se sienten de una forma particular o por qué hacen las cosas. Incluso cuando saben que estos pensamientos o estas conductas no tienen sentido, les resulta difícil cambiarlos.

¿Qué es exactamente el OCD?

Las personas con OCD tienen obsesiones (pensamientos, imágenes, temores) de las cuales no pueden deshacerse. De pronto, descubren formas de sentir menos preocupación y adoptan una conducta que los hace sentir mejor: se trata de la llamada “compulsión”, o “ritual”. La mayoría de las personas tiene obsesiones y compulsiones. Este es un ejemplo de tener ambas. Algunas personas tienen una obsesión de contaminación por gérmenes. Todo el tiempo, se preocupan por los gérmenes con los que puedan entrar en contacto regularmente. La única manera en que pueden dejar de sentir obsesión por la contaminación es lavándose las manos, que es un ejemplo de compulsión. El ciclo de obsesión-compulsión es muy poderoso. Lo que es aún más importante, son las compulsiones que realizan lo que realmente intensifica sus obsesiones.

Siguiendo el ejemplo de la contaminación por gérmenes, después del ritual o la compulsión de lavarse las manos, la persona tiende a sentirse mejor porque ya no tiene la obsesión por la contaminación. Sin embargo, este alivio solo es temporal, porque la obsesión tiende a volver y a fastidiar. ¿Y qué pasará probablemente? La persona aprende que si la última vez el hecho de lavarse las manos hizo desaparecer la obsesión, tiene que volver a hacerlo. Es decir, se produce un aprendizaje: “La última vez que me sentí mal por los gérmenes, me lavé las manos y me sentí mejor. Así que voy a lavarme las manos otra vez…” Y así comienza el ciclo.

¿Qué no es el OCD?

El OCD no es solamente “enfocarse” en algo, como ir de compras o jugar al fútbol. Implica un ciclo muy específico de aumento de ansiedad y reducción de esa ansiedad.

No se trata, simplemente, de una conducta repetitiva. Algunas conductas repetitivas a veces se consideran OCD, pero no lo son (como tocarse el cabello, apostar, salir de compras o comer).

¿En qué consiste el tratamiento del OCD?

El tratamiento efectivo más reconocido para el OCD se denomina “exposición y prevención de respuesta” (Exposure and Response Prevention, ERP).

La ERP es un método de tratamiento respaldado por investigaciones realizadas específicamente para el tratamiento del OCD.

Este modelo se centra en varios componentes.

En primer lugar, uno se expone a lo que desencadena las obsesiones.

Luego, uno aprende cómo no realizar rituales o compulsiones. Esta tal vez sea la parte más exigente del tratamiento.

En tercer lugar, se identifican y se erradican las conductas de resistencia, como decirse a uno mismo que realmente está bien.

La ERP es un tratamiento gradual. Uno no se enfrenta a sus obsesiones o compulsiones más angustiantes primero. En cambio, el tratamiento comienza trabajando con las obsesiones y compulsiones que provocan alteración más moderada.

Al igual que con todas las cosas nuevas que una persona aprende, practicar es la clave. Cuanto más una persona con OCD enfrenta sus obsesiones y NO realiza un ritual o compulsión, tanto menos preocupantes se volverán esas obsesiones.

¿Funcionan los medicamentos para el OCD?

Los medicamentos, en especial los inhibidores de recaptación de serotonina (Serotonin Reuptake Inhibitors, SRI) han sido el enfoque principal del tratamiento farmacológico del OCD en adultos.

En general, las investigaciones que se centran en el tratamiento del OCD con medicamentos serotoninérgicos han respaldado el uso de estos medicamentos en comparación con el placebo (píldora de azúcar). Sin embargo, aunque los SRI disminuyen los síntomas del OCD, estos tienden a volver cuando se interrumpe el medicamento.

Muchos estudios de investigación también comparan los medicamentos y la ERP. Por lo general, el tratamiento cognitivo-conductual funciona bien solo o combinado con un SRI. Sin embargo, se ha determinado que la ERP es tan efectiva como los tratamientos combinados. Por lo tanto, no es necesario que una persona tome medicamentos para beneficiarse de la ERP. Sin embargo, la medicación puede ayudar a algunas personas a realizar el tratamiento con más éxito.

Si está interesado en buscar tratamiento farmacológico, debe consultar a un psiquiatra especializado en el tratamiento del OCD.